Las tendencias en calzado avanzan más rápido de lo que la mayoría de los armarios necesita. Las piezas que realmente merecen atención no siempre son las más llamativas, sino aquellas siluetas que transforman discretamente el tono de un look y siguen siendo relevantes más allá de una sola temporada.

La sandalia de tacón tipo thong es una de esas siluetas. Desnuda, minimalista y fácil. Su evolución más refinada ya está aquí: la sandalia en T. Conserva la ligereza de un zapato casi invisible, pero se siente más pulida e intencional.

Los slingbacks son otra apuesta a largo plazo. Para el día a día, las versiones más actuales no son ni demasiado afiladas ni demasiado delicadas. Una punta cuadrada o una forma almendrada suave los hace prácticos, elegantes y fáciles de llevar más allá de una sola temporada.

Las zapatillas también se están volviendo más estilizadas. Después de la larga ola de las Sambas, las Speedcat y las zapatillas retro, la dirección ahora es más baja, más limpia y más minimalista.

Sin Las Mary-Janes siguen presentes, pero las mejores versiones son más adultas. Menos aniñadas, más refinadas. Una tira fina, una punta cuadrada suave o una forma tipo guante las hacen femeninas sin resultar infantiles. Con vaqueros y una blusa, se sienten románticas, pero siguen siendo modernas.
Sin embargo, la tendencia más fuerte y duradera pertenece al calzado plano: loafers, derbies y brogues. Aportan inteligencia a un look. Dan equilibrio a la sastrería, suavizan los vestidos y hacen que incluso una sudadera parezca más pensada. 
Y, por último, las cuñas vuelven de una forma más discreta. No playeras, no pesadas, sino escultóricas, de altura baja o media, a veces casi como una microcuña. Con shorts o un vestido de verano, aportan altura sin romper la ligereza del look.

El zapato más moderno no siempre es el más llamativo. A veces, simplemente es el que devuelve toda la silueta a la tierra.
The European Shortcut
Las Birkenstock son el pasaporte no oficial al estilo de verano europeo.
Ligeramente desenfadadas, hacen que casi cualquier look se sienta más relajado.
Un vestido se vuelve menos precioso. La sastrería, más suave.
Están aquí para decir: conozco una buena panadería y voy andando a todas partes.

